Con esto del invierno tenemos small talk para rato. Las charlas incómodas de ascensor se facilitan con un “Que frío, eh?”. Tener que usar gorro y bufanda en Uruguay es todo un acontecimiento. No importa que se repita cada invierno.
Los diarios anunciaron la remota posibilidad de que nieve, en la que nadie creyó pero todos comentaron: no en vano en Montevideo la palabra nieve fue trend topic en internet durante la semana.
En otros países, como Nueva Zelanda, las madres los abrigan y los llevan igual a jugar al parque. “Enseguida corren y entran en calor”, te dicen. Y esto se aplica también para lluvias. En Uruguay toda madre que saca a sus retoños con menos de diez grados se arriesga a ser juzgada de inconsciente.
El de Uruguay es un frío de mierda. No porque sea tan frío, sino porque le falta nieve. Con nieve se puede esquiar, y ahi por lo menos tenés algo interesante para hacer en invierno.
El frío sirve de excusa para comer cosas pochas. Dormir hasta más tarde. No depilarse. No pintarse las uñas de los pies. No salir a correr. No cortar el pasto. No ponerse crema humectante en todo el cuerpo. Zafar del cumple de esa compañera que en el fondo no te termina de caer. Mirar tele sin culpa. Para mimar al ermitaño que hay adentro tuyo.
Este sábado se supone que hay reunión de amigas. Pero ya se pre-alertó por mail que se suspende en caso de frío. No influye que la comida sea en una casa con losa radiante y las invitadas vayan en auto o taxi.
El invierno es el estado ideal para las uruguayas, porque nos da la excusa perfecta para no hacer nada. Excusa al menos perfecta si las que quedan plantadas son otras uruguayas.
Los diarios anunciaron la remota posibilidad de que nieve, en la que nadie creyó pero todos comentaron: no en vano en Montevideo la palabra nieve fue trend topic en internet durante la semana.
En otros países, como Nueva Zelanda, las madres los abrigan y los llevan igual a jugar al parque. “Enseguida corren y entran en calor”, te dicen. Y esto se aplica también para lluvias. En Uruguay toda madre que saca a sus retoños con menos de diez grados se arriesga a ser juzgada de inconsciente.
El de Uruguay es un frío de mierda. No porque sea tan frío, sino porque le falta nieve. Con nieve se puede esquiar, y ahi por lo menos tenés algo interesante para hacer en invierno.
El frío sirve de excusa para comer cosas pochas. Dormir hasta más tarde. No depilarse. No pintarse las uñas de los pies. No salir a correr. No cortar el pasto. No ponerse crema humectante en todo el cuerpo. Zafar del cumple de esa compañera que en el fondo no te termina de caer. Mirar tele sin culpa. Para mimar al ermitaño que hay adentro tuyo.
Este sábado se supone que hay reunión de amigas. Pero ya se pre-alertó por mail que se suspende en caso de frío. No influye que la comida sea en una casa con losa radiante y las invitadas vayan en auto o taxi.
El invierno es el estado ideal para las uruguayas, porque nos da la excusa perfecta para no hacer nada. Excusa al menos perfecta si las que quedan plantadas son otras uruguayas.